miércoles, 30 de agosto de 2017

FIESTAS DE LERÍN 2017 (I)

Con lo que les cuesta llegar, hay que ver lo rápido que se pasan las fiestas.

Ya ha pasado una semana desde que las despedimos, así que voy a sacudirme la pereza post-fiestas y a aprovechar estos días de tranquilidad para publicar mi tradicional resumen fotográfico.

Para no amontonarlo todo y hacerlo más "digerible", voy a dividir el reportaje en TRES entregas que procuraré hacer muy seguidas, con un par de días de diferencia. Una (esta) con los primeros días de las fiestas (días 14/15), una segunda con algunos de esos momenticos especiales de los siguientes días de las fiestas, y finalmente una tercera solo con el tema "vacas".
Y sin más, y con un saludico especial para quienes no pudieron disfrutar de esos días en Lerín, y esperando que estas fotos les alegren un poco el ojo... Vamos al lío!!!


El día 13 de agosto, previo al día del cohete hay dos actos que preparan el ambiente prefestivo: Por un lado "La Cagada de la Vaca", sorteo que organiza la "Asociación Taurina El Tamarigal", y por otro el concierto de la Banda Municipal de Lerín.

Líbreme Dios de comparar o poner en balanza las virtudes y méritos de ambos acontecimientos. Por un lado tenemos la sensibilidad, el virtuosismo y el buen gusto interpretativo de los músicos, que ofrecieron un magnífico concierto...

 



Pero ojo, por el otro lado, con el acto de media tarde en La Plaza nos llega el mensaje de que la madre naturaleza mantiene firme e inalterable ese ritmo vital de cada uno de los seres vivos, y que podríamos titular, de forma clara aunque quizás no demasiado erudita o romántica, como... "el contínuo comer y cagar".
Al parecer, este día, la madre naturaleza debía de estar también preparando las fiestas, porque no había manera de que el animalico soltara la plasta. 
Fue larga la espera, pero finalmente, y cuando casi toda la plaza estábamos ya apretando el vientre de forma solidaria con el astado, por fín cayó el esperado bolo. Al fin pudimos todos respirar relajados. Minutos después, la alegría invadía a la afortunada ganadora del premio y celebraba alborozada la certera puntería de la res, que una vez liberada del lastre, miraba a su alrededor, quién sabe si preguntándose sobre la importancia de la expulsión, ya que la mutitud aplaudía con fervor la obra realizada.

Para evitar sofocos y para que no me llaméis marrano, en lugar de foto del producto, pongo la foto de la protagonista momentos antes del esperado lanzamiento.







A la noche, tras el concierto de la Banda hubo "sardinada" en La Peña.





EL COHETE

Llegó por fín el día 14. Muchas cuadrillas se reunieron a almorzar en los piperos mientras llegaba la hora del cohete.


























A las 12, con la plaza del Ayuntamiento abarrotada, por fin se lanzó el cohete que dio comienzo a las Fiestas de Lerín 2017.








Tras el lanzamiento de cohetes, la txaranga, los gigantes, cabezudos, niños, jóvenes, maduros y mayores recorren la calle Mayor, en un vermuteo tempranero que algunos encaramos ya con bastante prudencia, porque suponiendo que se coma a las tres y pico, casi cuatro horas de vermú.... Es mucho vermú.














 Este año, los cabezudos estaban especialmente ágiles!!!









Otra de las novedades de este año ha sido la barra que instaló en la carpa la Asociación de Jóvenes.

Tras el cohete, buena parte de la juventud de Lerín se concentró allí.




























































Comida, vísperas, desencajonamiento, vacas, poteo, cena, música... Y hasta que el cuerpo aguante!!!!


Como curiosidad y como "novedad" este año... Creo que  casi ni los más viejos del lugar lo racordaban: El día 14 de agosto, a mediodía... La calle Villanueva desierta!!!





Aunque se veía venir, y la juventud buscado alternativas, no deja de dar cierta "cosilla", al pasar por delante, ver otro local más cerrado definitivamente.
La memoria da un vuelo hasta los días en que se abrió el "Martino" en su primera y pequeña versión. Aún hoy, la ciencia no acaba de explicar cómo demonios podía entrar tanta gente en tan pocos metros!!! Y la música.... Uf...
Por cierto, es curioso que cuando alguna vez comento con gente algo más joven que yo, que en los ochentas mucha mucha gente, muchas cuadrillas, "poteaban" a la tarde y a la noche a copas de cava y "medios cubas", en lugar de a vinos y zuritos, y no solo en fiestas, sino también sábados y domingos... Me miran con cara de "a este se le ha ido la pinza"...
Me viene también a la memoria la época de la discoteca... Uf! lo dejo, que me pongo nostalgico y además me da vértigo pensar los años que han pasado ya desde entonces. :-)


LA VIRGEN

El día grande, el día de la Asunción.

La procesión de la Virgen estuvo acompañada por la Banda, y el Coro interpretó los tradicionales cánticos en su honor.


































Tras los actos religiosos, vermú con todos bien limpicos y bien mudaos.

A la tarde, vacas, poteo, música...

Sobre vacas ya he comentado que publicaré fotos en la tercera entrega de este reportaje sobre las fiestas. Sobre la música de la noche.............

Bueno, para una primera entrega, creo que ya vale. No me quiero retrasar más. En un par de días, sigo con más foticos de las fiestas (Pochada, Mayor...)


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jueves, 3 de agosto de 2017

LERÍN TIERRA ESTRELLA

Lerín ha disfrutado, desde el 22 al 30 de julio, de 8 días extraordinarios.

Desde el sábado 22 hasta el martes 25, entre otros actos, se celebró la fiesta de "Los Camioneros", la fiesta de "La Juventud", los "Quintos del 71"... la carrera "Vuelta al pueblo", una exhibición de bailes, el concierto de Chuchín Ibañez, el tradicional "tiro al plato"... Y finalmente el que a mi entender (y al de muchos) es el acto más peculiar y que pellizca el sentimiento lerinés a quienes participan en él, y que no es otro que la "Petición de vacas".

Con todo esto, o mejor dicho, con algunas de estas cosas, tenía preparada mi habitual entrada en este blog sobre las jornadas festivas de Santiago. Sin embargo, en esta ocasión, la voy a posponer unos pocos días, porque creo que hay una razón de peso para ello: La celebración de las jornadas de Lerín Tierra Estrella.

Es mucha la información ya publicada sobre esto en prensa y redes sociales, y además, mi cuerpo serrano no está para muchos trotes, de modo que no pude estar en bastantes de los interesantes actos incluidos en la programación, por ello, me voy a limitar a mostrar unas cuantas fotografías de los pocos actos a los que pude asistir.

Para quien quiera conocer algo más de estas jornadas pongo el enlace a la página oficial de Facebook de la organización:


Pinchad en el enlace y podréis acceder al contenido de la página que incluye reportajes, comentarios, enlaces a artículos de prensa y radio, colaboradores, explicaciones y otros detalles.


En pocas palabras, podríamos decir que Lerín Tierra Estrella es un proyecto de Astroturismo y Turismo Científico que impulsa el Ayuntamiento de Lerín y las empresas locales, y que pretende promover Lerín como objetivo turístico para todos aquellos interesados en mayor o menor medida en la ciencia y en la observación de los astros, dadas las condiciones privilegiadas que Lerín posee, tanto por su situación como por las características y condiciones de su entorno. Ayudado todo esto por una infraestructura hostelera y gastronómica de alta calidad.

Otro de los objetivos de Lerín Tierra Estrella es conseguir el correspondiente certificado para formar parte de la Red Mundial de Parques Estelares de Starlight-Unesco, con la correspondiente repercusión que esto conllevaría, y que podría suponer que Lerín fuese conocido en todo el mundo como uno de esos lugares privilegiados para este tipo de actividades.

Para quien quiera conocer un poco más sobre este certificado, pinchad en el siguiente enlace:


 Y ya no me enrollo más y pongo unas foticos de estas jornadas:


Degustación de productos por la calle Mayor en la jornada inaugural, el día 26.
























































Presentación de las jornadas en el salón del Centro Cívico, a cargo de Cosuelo Ochoa, alcaldesa de Lerín, Teresa Cruz, directora de la Fundación Descubre y promotora de estas jornadas, y Javier Armentia, director del Planetario de Pamplona. 

Llenazo total.














Tras la presentación, conferencia de Emilio Alfaro sobre la Vía Láctea. Muy interesante. Es curioso ver la importancia de las estrellas a lo largo de toda la historia de la humanidad. Sobre todo cuando te lo cuentan bien y de forma amena.







A la noche, observación de astros desde el Fuerte Cazorla. Me di una vueltilla breve mientras plantaban los telescopios, para así aprovechar los últimos momentos de luz del día, pero sobre esto... prefiero no comentar demasiado. Hubo un pequeño conflicto desagradable y me marché.

No estuve después en la actividad, pero me dijeron que estuvo muy bien y con mucho público.



Al día siguiente, jueves, actividades para niños a la mañana y para adultos por la tarde. No pude asistir. 
Al anochecer, sí me acerqué a la plantada de telescopios en Barranco Salado.
Es jodidillo sacar fotos en esas circunstancias, con apenas un hilillo de luz y mucha gente moviéndose, pero gracias a la colaboración tanto del personal de los telescopios, como del público que iba llegando, que amablemente me hicieron un par de "estatuarios" de unos segundos, pude sacar algunas fotillos.



















Mi estado físico, como ya he comentado, no es precisamente el de un atleta, pero mi sangre, en cambio, debe ser auténtica ambrosía, al menos para los mosquitos. No sé si eran "mosquitos tigre" o "mosquitos leones", pero se bebieron mi sangre a garrafones (algo así cantaba hace años Torrebruno) :-)
Bueno, pues que me tuve que marchar antes de lo que me hubiera gustado, pero para la gente que lo pudo disfrutar fue una noche estupenda.

Ya no asistí, lamentablemente, a más actos hasta el sábado, y me perdí las conferencias de Javier Cacho y Alvaro Martínez. Qué se le va a hacer.

Todos los actos incluidos en las jornadas de Lerín Tierra Estella (observaciones, conferencias, talleres, excursiones temáticas guiadas, etc...) han sido un éxito total en cuanto a nivel y a participación, y han superado todas las espectativas. La degustación de productos del sábado en la carpa instalada en La Peña no se quedó atrás, ni mucho menos!























































Puestos a disfrutar de estrellas, y a juntar Astronomía y Gastronomía, el lerinés Pedro Larumbe dio "relumbrón" al evento.







Supongo que se tiene que notar cierta "presión escénica" cuando se cocina frente a personajes como Larumbe.  





Y el domingo, finalmente se clausuraron las jornadas de Lerín Tierra Estrella.
Entiendo que han sido todo un éxito, y creo sinceramente que nadie, o casi nadie, imaginábamos tanto la calidad de las actividades propuestas, como la cantidad de gente de Lerín que se ha volcado a disfrutar de ellas.

En mi opinión, este año se ha plantado un arbol sólido que ojalá crezca año tras año, y con los cuidados necesarios y continuados, con el tiempo dé buenos frutos en forma de aficionados a la ciencia, al conocimiento y a la astronomía, jóvenes o no tan jóvenes, y que además ofrezca una buena sombra que refresque la economía local. Convertir Lerín en un destino turístico temático (en este y en otros ámbitos, que me consta que ya se están moviendo por ahí algunas otras iniciativas) puede suponer un empujón económico y social tan necesario como el oxigeno que respiramos.

Finalmente, agradezco a Teresa Cruz que me mencionara en el acto de clausura, pero sobre todo, agradezco que haya traído ese "árbol de la ciencia" desde Andalucía para plantarlo en Lerín.


Hay algo de estas jornadas que me deja con un ligero regustillo de pena. Ojalá para las próximas ediciones de Lerín Tierra Estrella, si es posible, se tenga en cuenta, pero al ser esta la primera vez... aun joroba un poquillo más. Seguro que me influye para comentar esto el hecho de haberme perdido tantas cosas, pero pensando no solo en mí, sino en la gran cantidad de gente de Lerín que por trabajo, por vivir fuera, o por el motivo que sea, no ha podido estar en estos 5 días, creo que es una verdadera lástima que no se haya documentado videográficamente con cierta calidad tanto las conferencias como las actividades. Aunque es cierto que hay algunas fotos de momentos concretos y algunos videos "de teléfono", valiosos, pero bastante precarios, me da "cosa" que no haya quedado en archivo una extensa grabación para que más lerineses, ahora o más adelante, hubieran podido conocer con más detalle lo ocurrido estos días, y más aún teniendo en cuenta la calidad y el nivel de los ponentes.
No sé, quizás esta sea una de esas labores que podría llevar a cabo ese "grupo de comunicación" que comentaba Teresa Cruz que sería interesante crear para próximas ediciones. En fin, es solo una sugerencia.

Pero bueno, va, cambio de tercio, que a mí me quedó un  regustillo muy alegre de estos días y quiero que quede ese regustillo alegre también en esta entrada del blog!



Para acabar... Algunas de las conclusiones a las que personalmente he llegado estos días es que, en la actualidad, ya bien entrado el siglo XXI, época de técnica y conocimiento, estamos más interesados mayoritariamente en el consumo de la técnica que en el conocimiento.

Que aunque es más fácil y más ameno que nunca aprender cosas nuevas, aficionarnos a actividades interesantes, el sofá y la tele nos atraen con más fuerza que la propia gravedad. Por fortuna, actividades como las vividas esta semana desperezan y animan a mover el culo.

Que aunque es importante leer, investigar en el ordenador (y qué leches, también lo es ver pelis, músicas y compartir cosillas en las redes) etc... No lo es menos cerrar el libro de vez en cuando, apagar todos los cachivaches y mirar a nuestro alrededor, y especialmente, mirar hacia arriba.

Uno de los grandes placeres de los que disfruto de vez en cuando en las noches agradables estivales en Lerín y desde hace muchos, muchos años, es apagar todas las luces y tumbarme en la terraza con una mantica en la tripa (que no es la primera vez que me ha pillado la amanecida). Y ojo, si hay que acompañarse de una sangría fresquica, pues se acompaña uno. :-) Realmente, creo que se te quitan muchas tonterías de la cabeza. Creo que mirar al cielo te pone en tu sitio y te hace ver el tamaño que realmente tienes. 

En algunas de esas miradas hacia arriba, no puedo contenerme y monto la cámara, echo unas cuantas fotos y al día siguiente echo un vistazo en la red a ver qué demonios es eso que he fotografiado.

Así lo hice el otro día y me encontré con la constelación de Casiopea:








Si a alguien le interesa saber más sobre esta constelación y de dónde viene su nombre pinchad en:



También me doy cuenta, por cierto, de que las lechuzas que sobrevolaban continuamente la noche de Lerín ya no están, y que esto es preocupante, pero eso es otra historia.

En fin, no me voy a enrollar más, solo os animo a que os detengáis un momento a pensar que...

... El Universo... No gira alrededor del telefonillo!!! 


Hasta prontico.



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