lunes, 11 de noviembre de 2013

FIN DE SEMANA 1 de NOVIEMBRE en LERIN


Tras un accidentado y complicado mes de octubre, por fín ha pasado este puñetero mes y he empezado noviembre de la mejor forma posible: pasando el "fin de semana largo" de Todos los Santos en Lerín.

De todas las cosas que tenía pensado hacer el puente, se me han quedado, muchas, pendientes. Tendré que volver pronto, porque ya se me van ocurriendo aún más y se me amontona la libretilla de cosas para hacer.

Una de las primeras cosas que ansiaba era dar una vuelta por el campo a "pajarear".
Es ahora época de menos pajaricos que otras, pero como la temperatura ha estado muy agradable, el campo enseguida se alegra con las inquietas "lavanderas" revoloteando y meneando la cola, con algunas lustrosas perdices disfrutando de su periodo de "entreguerras", y algún otro animalico. Lamentablemente, todo ello visto desde demasiado lejos, así que me conformo con hacer algunas tomas del paisaje y con volver a ver que el campo "sigue vivo".



"Aperos de otoño"





Vuelta a casa a almorzar. Por desgracia, por el camino encuentro un buitre muerto, lástima ... casi mejor no pongo foto.



El viernes es Todos los Santos. Día de visita al cementerio.
Siempre es una sensación "fuerte" visitar el cementerio. Más aún si hay una pérdida reciente. Sin embargo, de los  cementerios que conozco, o que recuerdo, el de Lerín es el que me resulta más agradable. He visto cementerios de aspecto muy triste y siniestro. El de Lerín me da sensación de limpio, de cuidado, bien organizado... Y no me refiero solo en este día tan señalado, en que parece un jardín, y que rebosa flores y visitantes, y aún más si coincide, como en este caso, con un día soleado. No. Realmente, me parece "agradable" cualquier día del año.

A la hora que fui, el aparcamiento del exterior estaba lleno, y el recinto "de bote en bote".  Aunque la visita este día al cementerio sea para algunos prácticamente un "acto social" en el que conversar animadamente entre visitantes, para otros es un momento muy personal de recuerdo, de tristeza y de homenaje. Por ello, no me parece de buen gusto tomar fotos en esas circunstancias. Pienso que esos momentos no tienen ningún interés informativo, sino personal. Así que no tomé fotos.

Pongo una del cementerio de Lerín, de mi archivo, y de otra fecha.







Ya el sábado (eso sí, sin madrugar mucho, que también hay que aprovechar las fiestas para descansar) vuelvo a salir al campo. Poca suerte con los pajaricos, pero aprovecho para explorar un par de caminos por los que no me había metido antes.
 
Cuando pensaba ya en volver al pueblo, veo unos buitres a lo lejos y decido seguir su vuelo. Consigo acercarme con cuidado hasta bastante cerca de donde están dando buena cuenta de los restos de una oveja. Fue un interesante momento que, sin duda, me compensó la triste sensación del día anterior con el buitre muerto.

Las fotos que tomé a los buitres las pondré en la próxima entrada. Tuve otro encuentro parecido hace un par de meses, y como he tenido paradico el blog no las he publicado aún. Así que las pondré en una entrada especial dedicada solo a ellos.


De vuelta al pueblo, me acerco al río a ver cómo ha quedado el puente tras las obras.

El aspecto que tenía antes de la reparación era muy preocupante. Al verlo, volvía a la mente el hundimiento que sufrió la zona central del puente el 28 de diciembre de 1986

Aunque la reparación actual me parece, sinceramente, de una estética poco afortunada (supongo que por motivos económicos), había urgencia, y se ha hecho rápido, de modo que se ha evitado un posible derrumbe. No pongo en duda que la obra sea efectiva, y que el afianzamiento sea correcto. Pero lástima que no se haya podido respetar una imagen, si no igual, más parecida al resto del puente. Creo que el Puente Viejo es uno de los poquísimos monumentos que nos van quedando en Lerín, y opino que habría sido interesante mantenerlo, en lo posible, con el aspecto uniforme que creo que merece.










 
La reparación que se llevó a cabo en el 87, aún siendo de mucha más envergadura, mantuvo el aspecto de la la construcción original, ya que utilizó las piedras originales caídas del puente. Con el paso del tiempo no se nota huella de aquel derrumbe.

En fin, la sensación con que me quiero quedar es que el Ega baja cristalino, y está precioso a su paso por Lerín. Y el Puente Viejo aguanta, relajado tras la reparación.
 
 







Hubo ambientillo esos días por el pueblo, y bastante gente de poteo por la calle, para lo que es habitual por estas fechas. Lo que en mi opinión es buen síntoma. Ver las tiendas y los bares con clientela dan la alegría de ver un pueblo "activo". Un fin de semana largo, las visitas al cementerio, la "semana setera" y por supuesto, el tiempo, agradable, colaboraron en ello.

Las jornadas micológigas organizadas por Ibaigorri han tenido marcada importancia estos días. Socios, amigos y colaboradores han hecho una buena labor, organizando charlas, excursiones a diversos lugares para recoger setas, y la siempre complicada tarea de clasificación de especies y montaje de la exposición en el frontón.
Por su parte, algunos bares de Lerín elaboraron pinchos con setas durante el fin de semana.














Algunas de las más de 100 muestras expuestas




















Al final, no pude visitar la expo el domingo, pero a última hora de la tarde del sábado estaba ya preparada.





... Y bien bonita, por cierto! 
Enhorabuena!!!



Un buen finde, en el que he disfrutado y, eso sí, me he quedado con ganas de más.

Ah, por cierto... Ya se van acercando las Fiestas Pequeñas!!!



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2 comentarios:

  1. Las fotografías son preciosas!! Primero, y como he comentado antes, la de portada del blog es ESPECTACULAR!!! La nube parece que está puesta expresamente para la foto. Y luego, la fotos de las setas sobre las hojas y la de las setas de colores, son una maravilla, con un colorido y un brillo acertadísimo. Bueno, qué le voy a decir a un experto.
    El otro día me acordé de ti porque, dando un paseo por el Portal de Francia, estuve haciendo unas fotos, que está la naturaleza divina con tantos colores. Pero , de repente, me senté a ver todo ese panorama y se posó una mariposa a mi lado, en la piedra, sobre el verde con hojas del suelo. Y, como se debaja fotografiar, pues aproveché. La publico esta semana para que la veáis. Precioso reportaje. Muchas gracias por transmitirnos toda esa sabiduría!!!

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  2. Muchas gracias, Rebeca!
    Estaré pendiente de tu blog para verla.

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