jueves, 28 de noviembre de 2013

BUITRES en LERÍN


Desde el inicio de la andadura de este blog, cada cierto tiempo, he ido haciendo algunas entradas con imágenes de aves que iba "capturando" en paseos por el campo de Lerín. Artículos que ahí quedaron, y que se pueden seguir viendo (como todas las entradas de este blog). 
Tras el verano, he ido pensando que esas imágenes han ido quedando "desperdigadas" en el blog y en el tiempo, y creí que sería buena idea hacer una entrada con todas las aves que he ido fotografiando en Lerín los últimos años.
Sin embargo, últimamente, he tenido la fortuna de poder sacar unas cuantas fotos a buitres que me han hecho disfrutar, y creo que, como comenté la entrada anterior, los buitres merecen una entrada para ellos solos. Así que dejo lo del resto de aves para más adelante.


No sé si será por su forma, por su tamaño... por su vuelo majestuoso... por su aspecto peculiar... pero me atraen estos animalicos. Sin duda, tener ocasión de verlos frecuentemente en Lerín, y algunas veces poder fotografiarlos, ha contribuido a ello.

No voy a explicar aquí detalles sobre sus características científicas, vida y costumbres. Únicamente comentaré que el El buitre leonado (Gyps fulvus) es una de las mayores rapaces que puede encontrarse en la península Ibérica, y que puede alcanzar una envergadura de 260 cm y 10 kg de peso.

Si queréis más detalles, hay mucha información por la red. Dejo aquí un par de enlaces con información básica:
http://www.faunaiberica.org/?page=buitre-leonado
http://es.wikipedia.org/wiki/Gyps_fulvus

Y si a alguien le interesa saber algo más, este libro en pdf es muy interesante, y da una idea de cómo es a día de hoy (aunque el estudio es del 2008) la situación en la que se encuentra esta especie en España.

(Luego comentaré una curiosidad o una anécdota sobre estos estudios y seguimientos de SEO/Birdlife).

El buitre leonado es un tesoro natural, y su conservación, bastante exitosa en los últimos años (quizás más por fortuna que por una gestión acertada), es un privilegio, que en el resto de Europa prácticamente han perdido y que creo que aquí, como sucede con otras muchas cosas, no valoramos en la medida que merece.

Bueno, pues pongo unas foticos que he ido tomando de buitres. Algunas, tienen ya un tiempo, y fueron tomadas con cámara "compacta", pero creo que ayudan a tener una idea del aspecto de estos animales tan espectaculares (al menos, a mí, me lo parecen). Aunque para algunos sea una imagen "muy vista", creo que merece la pena observarlos con detalle.

La privilegiada situación de mi casa ha hecho posible que, algunas veces, fueran los propios buitres quienes, en sus rondas a la busqueda de alimento, se han acercado hasta pocos metros de mi terraza, y he podido tomarles alguna foto precipitadamente, como esta... 






Me encantan estos "pajaricos", y de cerca, aún más. He de reconocer, de todas formas, que hay algún momento que, cuando son muy numerosos, están muy cerca, y les ves peleándose entre ellos y desgarrando carne, .... pueden dar cierto "acojone".













Como he comentado antes, en los últimos meses he tenido varios "encuentros cercanos" con ellos. Realmente, tampoco han sido muy "casuales". Han sido fruto de seguimientos desde lejos y con acercamientos con calma e intentando no alborotar demasiado. Sin duda, el "factor suerte" también influye, ya que ha coincidido que, en estas ocasiones, hubiera alguna oveja muerta en el campo, y que además coincida con unos días míos en Lerín. Eso sí, como ya he dicho alguna vez: "La suerte te tiene que encontrar allí", buscando la foto. Quién sabe, quizas pase mucho tiempo antes de que pueda volver a hacerlo.
Es por eso mismo por lo que me apetece compartirlo en el blog.

Venga, va, pues menos rollo y más fotos!!!

Vuelo poderoso y majestuoso...















En ocasiones, y dada la privilegiada forma y situación de Lerín, en sus rondas llegan a acercarse bastante a la población, y a sobrevolarla.






Hace años, cuando en buena parte de las casas se criaban animales, y mucha gente se dedicaba a la ganadería y al pastoreo, se acostumbraba arrojar los animales muertos al "Barranco de las Zorreras". Entonces era habitual ver numerosos buitres alimentándose y cumpliendo su importantísima labor de limpiar el campo de carroña. Ahora, no es la zona que más frecuentan, aunque sí es habitual avistarlos a lo largo de toda la sierra.

Lo normal es verlos en planeando en las alturas, o bien posados en algún corte alto, vigilando y esperando la señal de algún compañero en vuelo.
 





Ya no hay animales en las casas y el pastoreo se ha reducido a mínimos, así que sobreviven alimentándose en muladares controlados y con el hallazgo esporádico de algun ganado muerto.








Siempre vigilantes a todo lo que sucede a su alrededor, no es fácil acercarse demasiado sin provocar la alarma y el revuelo.






Aunque... el hambre es el hambre! Y aunque muchos rápidamente levantan el vuelo en cuanto me detectan, los más "valientes" (o más hambrientos), aprovechan la marcha de unos para pillar su bocado. Eso sí, sin quitar ojo!






No tener un "tele" largo hace que deba acercarme bastante para intentar tomar alguna imagen "decente". Eso hace que la mayoría se coloque enseguida "cara al viento" para facilitar el inicio del vuelo, si lo ven necesario.






Después de tomar la imagen anterior, me dí cuenta de la marca que lleva el buitre de la izquierda.
Se trata de una marca de localización. Se podría decir que se trata de un "ave anillada". A la mayoría de las aves que se marca se suele hacer con anillas en las patas, sin embargo, a algunas aves se les coloca una etiqueta alar de PVC para poder hacer su seguimiento más fácilmente.





Ya he dado parte de su localización. Es importante, si se ve algún ave marcada o anillada (o se encuentra muerta, o se caza) informar de su hallazgo, para colaborar así con los estudios naturalisticos que analizan sus rutas, su supervivencia, sus costumbres u otras circunstancias. O al menos... eso se supone.

Y digo lo de "se supone" por el asunto al que me refería antes con lo de la "curiosodad o anécdota". Como contaba, busqué dónde o a quién dirigirme para informar del avistamiento y lectura de la marca. Al final, envié la Información, tanto a la Sociedad Aranzadi, como a la oficina de anillamiento de SEO/Birdlife (los que han hecho el estudio que aparece en el libro en pdf que he puesto enlazado). Ambos se dedican a esto. Tienen en sus webs formularios para comunicar estos avistamientos o recuperaciones de marcas. Y ambos ofrecen además facilitar toda la información o historial que haya sobre el especimen concreto.

Bien, pues de Aranzadi no he tenido noticia, y SEO/birdlife me contestaron que ellos solo llevaban los anillamientos metálicos (¿?), que para esta marca me pusiera en contacto con la Oficina de Anillamiento de Doñana, que "buscara por la red su web". Rediós, que amabilidad! Supongo que sería mucho esfuerzo facilitarme el enlace ellos! Bueno, al menos, tuvieron el detalle de contestarme. Me sorprende también que las aves de Navarra las controlen desde Doñana, pero en fin. El caso es que lo encontré, lo envié y... hasta ahora! Ni media noticia!
Qué lástima que se solicite colaboración para estas cosas y cuando la ofreces "pasan" de tí. Por cierto, buscando por la red no he encontrado ninguna oficina dedicada a esto en Navarra. Y se me han quitado las ganas de seguir buscando.
Si al final recibo alguna respuesta ya os contaré.


Bueno, da igual, el caso es que cada vez que miro estas fotos me entra una gran alegría por el cuerpo, recordando los ratos tán alucinantes que he pasado observando y "echándo un retrato" a estos "simpáticos y exquisitos gourmets".







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lunes, 11 de noviembre de 2013

FIN DE SEMANA 1 de NOVIEMBRE en LERIN


Tras un accidentado y complicado mes de octubre, por fín ha pasado este puñetero mes y he empezado noviembre de la mejor forma posible: pasando el "fin de semana largo" de Todos los Santos en Lerín.

De todas las cosas que tenía pensado hacer el puente, se me han quedado, muchas, pendientes. Tendré que volver pronto, porque ya se me van ocurriendo aún más y se me amontona la libretilla de cosas para hacer.

Una de las primeras cosas que ansiaba era dar una vuelta por el campo a "pajarear".
Es ahora época de menos pajaricos que otras, pero como la temperatura ha estado muy agradable, el campo enseguida se alegra con las inquietas "lavanderas" revoloteando y meneando la cola, con algunas lustrosas perdices disfrutando de su periodo de "entreguerras", y algún otro animalico. Lamentablemente, todo ello visto desde demasiado lejos, así que me conformo con hacer algunas tomas del paisaje y con volver a ver que el campo "sigue vivo".



"Aperos de otoño"





Vuelta a casa a almorzar. Por desgracia, por el camino encuentro un buitre muerto, lástima ... casi mejor no pongo foto.



El viernes es Todos los Santos. Día de visita al cementerio.
Siempre es una sensación "fuerte" visitar el cementerio. Más aún si hay una pérdida reciente. Sin embargo, de los  cementerios que conozco, o que recuerdo, el de Lerín es el que me resulta más agradable. He visto cementerios de aspecto muy triste y siniestro. El de Lerín me da sensación de limpio, de cuidado, bien organizado... Y no me refiero solo en este día tan señalado, en que parece un jardín, y que rebosa flores y visitantes, y aún más si coincide, como en este caso, con un día soleado. No. Realmente, me parece "agradable" cualquier día del año.

A la hora que fui, el aparcamiento del exterior estaba lleno, y el recinto "de bote en bote".  Aunque la visita este día al cementerio sea para algunos prácticamente un "acto social" en el que conversar animadamente entre visitantes, para otros es un momento muy personal de recuerdo, de tristeza y de homenaje. Por ello, no me parece de buen gusto tomar fotos en esas circunstancias. Pienso que esos momentos no tienen ningún interés informativo, sino personal. Así que no tomé fotos.

Pongo una del cementerio de Lerín, de mi archivo, y de otra fecha.







Ya el sábado (eso sí, sin madrugar mucho, que también hay que aprovechar las fiestas para descansar) vuelvo a salir al campo. Poca suerte con los pajaricos, pero aprovecho para explorar un par de caminos por los que no me había metido antes.
 
Cuando pensaba ya en volver al pueblo, veo unos buitres a lo lejos y decido seguir su vuelo. Consigo acercarme con cuidado hasta bastante cerca de donde están dando buena cuenta de los restos de una oveja. Fue un interesante momento que, sin duda, me compensó la triste sensación del día anterior con el buitre muerto.

Las fotos que tomé a los buitres las pondré en la próxima entrada. Tuve otro encuentro parecido hace un par de meses, y como he tenido paradico el blog no las he publicado aún. Así que las pondré en una entrada especial dedicada solo a ellos.


De vuelta al pueblo, me acerco al río a ver cómo ha quedado el puente tras las obras.

El aspecto que tenía antes de la reparación era muy preocupante. Al verlo, volvía a la mente el hundimiento que sufrió la zona central del puente el 28 de diciembre de 1986

Aunque la reparación actual me parece, sinceramente, de una estética poco afortunada (supongo que por motivos económicos), había urgencia, y se ha hecho rápido, de modo que se ha evitado un posible derrumbe. No pongo en duda que la obra sea efectiva, y que el afianzamiento sea correcto. Pero lástima que no se haya podido respetar una imagen, si no igual, más parecida al resto del puente. Creo que el Puente Viejo es uno de los poquísimos monumentos que nos van quedando en Lerín, y opino que habría sido interesante mantenerlo, en lo posible, con el aspecto uniforme que creo que merece.










 
La reparación que se llevó a cabo en el 87, aún siendo de mucha más envergadura, mantuvo el aspecto de la la construcción original, ya que utilizó las piedras originales caídas del puente. Con el paso del tiempo no se nota huella de aquel derrumbe.

En fin, la sensación con que me quiero quedar es que el Ega baja cristalino, y está precioso a su paso por Lerín. Y el Puente Viejo aguanta, relajado tras la reparación.
 
 







Hubo ambientillo esos días por el pueblo, y bastante gente de poteo por la calle, para lo que es habitual por estas fechas. Lo que en mi opinión es buen síntoma. Ver las tiendas y los bares con clientela dan la alegría de ver un pueblo "activo". Un fin de semana largo, las visitas al cementerio, la "semana setera" y por supuesto, el tiempo, agradable, colaboraron en ello.

Las jornadas micológigas organizadas por Ibaigorri han tenido marcada importancia estos días. Socios, amigos y colaboradores han hecho una buena labor, organizando charlas, excursiones a diversos lugares para recoger setas, y la siempre complicada tarea de clasificación de especies y montaje de la exposición en el frontón.
Por su parte, algunos bares de Lerín elaboraron pinchos con setas durante el fin de semana.














Algunas de las más de 100 muestras expuestas




















Al final, no pude visitar la expo el domingo, pero a última hora de la tarde del sábado estaba ya preparada.





... Y bien bonita, por cierto! 
Enhorabuena!!!



Un buen finde, en el que he disfrutado y, eso sí, me he quedado con ganas de más.

Ah, por cierto... Ya se van acercando las Fiestas Pequeñas!!!



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